jueves, 28 de abril de 2016

Yo mismo y Otros, de Ángel Pahuamba


Entre el 16 y el 24 de abril pasados se realizaron las actividades en torno a la obra de Ángel Pahuamba, artista bien conocido por su pintura y gráfica, y cada vez más involucrado en la producción experimental de piezas volumétricas, desde el pequeño hasta el mediano formato.
Yo mismo y otros es el título de la exposición que se encuentra por estos días en la Galería OMO (Abasolo 437, Col. Centro) en Morelia, y que dio centro a una serie de presentaciones, antes y después de esta muestra.
Se exhiben en OMO obra diversa, pero toda próxima en sus temas, expresividad, colorido, sentido lúdico de la circunstancia particular que condensa cada pieza. Recuerdos íntimos del autor, situaciones sociales, las peripecias del trabajo artístico, opiniones sobre instituciones (y funcionarios) culturales del estado… todo cabe en la obra de Ángel, y de la mejor manera. Desde el pueblo de Cherán hasta King Ranch (un personaje aparecido en Pátzcuaro mientras Alternativa Gráfica –iniciativa al cual pertenece Pahuamba- atendía su puesto de libretas y obra en el tianguis artesanal de Día de Muertos), luchadores (los sociales y los del pancracio) y diablitos y seres sobrenaturales de su pueblo. Aparecen también los semblantes de los niños y su rebeldía, la rebeldía de las calaveras, la magia del bosque y el caos de la ciudad.



Un aspecto importante que hay que destacar en la obra de Ángel Pahuamba es el uso de la palabra, no solo en su sentido lingüístico sino primordialmente en su carácter gráfico. Este autor podría tomarse artista gráfico, pintor y en parte también escritor. Al escribir sobre el papel de grabado o en el lienzo (e incluso sus murales), la imagen trasciende en diario íntimo hecho público, como quien pega en una pared hojas de sus escritos secretos, para que no permanezcan en el misterio. Ángel no sólo produce la imagen, ese objeto polivalente que el público podemos asumir de acuerdo a nuestras impresiones; también escribe sus propio criterio sobre lo que pinta. Distinguimos así su sentido crítico y lo notamos diferente de una intención más bien social, otras veces satírico, otras veces anecdótico.
Días antes de la exposición Yo mismo y otros, el sábado 16 de abril, se presentó la carpeta “Máscaras” en las instalaciones de Tinta Bazar (José Rubén Romero 484, Col. Bosque Camelinas), con la presencia de la artista gráfica Ioulia Akhmadeeva, el escritor Armando Salgado y quien esto escribe.


Pudimos escuchar los comentarios de la Dra. Ioulia sobre la carpeta y su carácter de libro-arte; escuchamos los seis poemas de Salgado que acompañan sendos grabados de Pahuamba. Y en su momento pude compartir compartí la impresión de que dicha carpeta es también reflejo de la relación que este autor tiene con los libros.
Desempeñándose como ilustrador de libros impresos, y otros en digital que se encuentran en camino (uno en colaboración con el mismo Armando Salgado), también ha escrito un libro-método de enseñanza y aprendizaje para niños en materias de artes plásticas. Entre líneas, colores y monitos fue un trabajo de investigación y desarrollo que resultó de su trabajo con niños de Cherán para formarlos en las artes plásticas a través de procedimientos que toman como base el contexto: el dibujo y el autorretrato, la pintura y el paisaje, la pintura mural y la comunidad, entre otros.
Estamos hablando de un artista completo, que no solamente puede exponer de forma individual en una galería o en un museo, sino un gran colaborador de su pueblo y un fuerte valor artístico, con una relevancia creciente.

Publicado en el Diario Provincia, sección Artes&Vida
Morelia, Michoacán.
Miércoles 27 de abril 2016

Las Poéticas de un Yo, de Santiago Bucio.


El pasado viernes 8 de abril, fue inaugurada la exposición Las Poéticas de un Yo. De la construcción de la individualidad a la socialización de la identidad, del artista multidisciplinario Santiago Bucio.
Fue una noche relevante en el horizonte de las actividades del Museo de Arte Contemporáneo “Alfredo Zalce”, ya que no solo se trata de la primera exposición dedicada a un artista de Michoacán, desde la reciente toma de protesta de Armando Fraga como director del MACAZ.  También consiste en la primera exposición individual del autor en este Museo.
Invitado como curador de la muestra -invitación que agradezco al artista, así como también la generosa apertura de Fraga a esta colaboración- tuve ocasión de publicar en las salas de exposición este texto, mismo que comparto el día de hoy.
“Una trayectoria artística dedicada a la exploración del autorretrato, la representación del cuerpo desnudo y la ficción de la identidad, pareciera dirigir irrenunciablemente nuestra mirada hacia las pulsiones introspectivas de un sujeto individual. Pero la potencia poética de la imagen pictórica recurrentemente requiere la consideración de que a la vista no percibimos un cuerpo particular, sino un símbolo que indica algo más amplio, más vasto. El “en-esto-ver-aquello” de Octavio Paz.
“El trabajo de Santiago Bucio no se ubica exclusivamente en la indagación poética de la individualidad, marcada por su nombre, personalidad e identidad sexuada. Tampoco es estrictamente emotiva, al representar su intimidad sentimental a través de imágenes que consolida con métodos pictóricos, gráficos, escultóricos.
“Sí es, predominantemente, una experimentación del fenómeno de la identidad en su manifestación pública, comunicativa. Porque la identidad jamás se encuentra aislada: se determina a partir códigos verbales, visuales, espaciales; se construye por imitación, diferenciación, distinción y contraste. Se goza y se sufre, se desenvuelve y contrae de acuerdo a las experiencias vitales, pero siempre sucede ante la presencia de otros.
“Con amplio repertorio de intereses, siempre atravesados por la inquietud de sí mismo, Bucio emplea los recursos tanto de la historia del arte como de su genealogía personal. A lo largo de esta exposición, que recopila diferentes etapas de una misma trayectoria, pueden encontrarse ecos formales de referencias artísticas específicas: la autoafirmación socio-poética de Frida Kahlo, la deconstrucción descarnada de Francis Bacon, el descaro erótico de Nahúm B. Zenil, la rebelión íntima de Julio Galán, la teatralidad histérica de Enrique Guzmán, entre tantos otros.



“Más allá de cualquier teoría queer que permita establecer un vínculo de estos artistas con la obra de Santiago, las invenciones personales se comunican con dichas referencias al presentar el cuerpo del autor como un ente autogestado a partir de valores como vulnerabilidad, memoria, fragilidad, entereza, meditación, simulación y autodeterminación.
“La variedad de obras presentes en Las Poéticas de un yo reflejan fielmente la diversificación de la idea de producción artística en toda una generación de artistas contemporáneos, presentes en Michoacán. Iniciándose en procesos pictóricos y gráficos para arriesgarse después con exploraciones conceptuales como la instalación, el arte-objeto y el ensamblaje.
“La individualidad construida por Bucio se contrasta, complementándose a su vez, mediante la socialización de la identidad, como varón, como persona. Como tema de la obra de arte y su creador.”

Publicado en el Diario Provincia, sección Artes&Vida
Morelia, Michoacán.
Miércoles 6 de abril 2016